Improvisación
Hoy vamos a hablar sobre la improvisación en la música.
Últimamente he estado improvisando bastante con el piano. El otro día tuve una conversación con una amiga, que ha estudiado durante bastantes años en el conservatorio, sobre este tema. Le preguntaba si solía improvisar, y me decía que no mucho. También me comentaba que en el conservatorio solo enseñan a ser maquinitas que leen y ejecutan. Otra cosa que comentaba es que para poder improvisar hace falta tener mucha práctica y que la composición era un arte mayor al alcance de muy pocos. Finalmente otro punto donde diferíamos era en diferenciar improvisación de composición.
¿Por que esta mal visto que una persona improvise? Cuando a un niño se le enseña música se le suele enseñar a leer y a reproducir música. Pero cuando un niño quiere dibujar algo, se le da total libertad para hacer lo que le venga en gana. No se le da un cuadro de un gran pintor y se pretende que lo copie. ¿Por que cuando se dibuja se da libertad absoluta y en la música no se da ninguna libertad? A lo mejor es que los dibujos de los niños no molestan, pero alguien “aporreando” un piano si. Yo soy partidario de impulsar la creatividad en todas las artes.
Aquí os dejo un video de Keith Jarret, un gran improvisador. Algún día ya colgaré un video de una de mis improvisaciones.
¿Has improvisado alguna vez? ¿Crees que componer e improvisar son cosas distintas? ¿Crees que en este mundo solo unos pocos tienen derecho a improvisar? ¿Crees que Dios improvisa?
January 17th, 2007 at 12:28 pm
Para improvisar habrá que ir a Barcelona al Rockservatorio.
Pero en los conservatorios de música clásica se centran en no destrozar en exceso a la música clásica :D.
January 17th, 2007 at 12:35 pm
Barcelona me pilla un poco lejos. Yo creo que no es incompatible la enseñar a improvisar y a tocar música clásica. Por ejemplo, la mayoría de los pintores actuales pintan cosas abstractas, pero tienen una formación que les permite hacer cuadros realistas.
January 17th, 2007 at 1:51 pm
Creo que deberías investigar más sobre la improvisación musical
En la Red tienes excelentes artículos sobre el tema
January 17th, 2007 at 2:01 pm
Me encantaría leer cosas sobre la improvisación musical. ¿Puedes especificar los sitios de internet que comentas? ¿Conocéis un buen libro donde se hable de improvisación?
saludos
January 17th, 2007 at 4:01 pm
La improvisación,
Este es uno de los temas más importantes de la ejecución para un músico, y también uno de los más complejos y que mayor dificultades presenta, pero a su vez uno de los puntos máximos de expresión personal y satisfacción cuando se lleva a la practica. Nelson Turchetti
Libros:
Improvisación de Tony Wigram. Contiene conceptos básicos para la improvisación músical
Método gráfico de improvisación musical de ARNAL, IÑAKI
La improvisación musical de HEMSY DE GAINZA, V.
etc.
Enlaces:
http://clasesde.com.ar/pdfs/lenguaje.pdf
http://clasesde.com.ar/
http://www.revistasculturales.com/a/19/1/improvisacion-musica-y-pensamiento-contemporaneo.html
etc.
January 17th, 2007 at 4:14 pm
El lenguaje de la improvisación
(por Les Wise, del libro “BeBop Bible”)
Vamos a definir que cosa no es la improvisación musical. No es una habilidad dada por Dios para inventar melodías de la nada. No viene de un rayo de luz, convirtiéndonos en solistas monstruosos. No es un regalo divino que solo unos pocos de nosotros tenemos porque somos especiales. ¿Que es entonces la improvisación?. Es reorganización espontánea. Piensen por un momento lo que esas dos palabras significan. Para decirlo con otras palabras es el “reordenamiento de algo que ya existe”. Es aprendida de la misma forma que el lenguaje, porque la improvisación es un lenguaje. Todos tenemos la capacidad para aprenderlo, simplemente es cuestión de hacerlo en la dirección apropiada.
Vamos a examinar qué es el lenguaje. Cuando hablamos, no inventamos instantáneamente las palabras que salen de nuestras bocas. Ya existían. De la misma manera cuando hacemos un solo usamos patrones e ideas que ya existían en el lenguaje de la música.
Se dice que un universitario conoce 15.000 palabras. Pero dos personas pueden expresar ideas, pensamientos y opiniones distintas usando las mismas palabras.
¿Cómo se entiende esto?. Simplemente ordenando esas palabras de distintas maneras. Si todos manejamos el mismo vocabulario básico, es la forma en que ordenamos las palabras lo que nos da un estilo personal.
Cuando hablamos, lo hacemos de manera intuitiva y parece ser un proceso automático. Pero si pensamos en la forma en que se desarrollo nuestro vocabulario, vamos a ver que realmente no lo es. El proceso de aprender a improvisar es parecido. Vamos a destacar algunas similitudes.
Hasta que entramos a la escuela hablamos por imitación. Nuestros padres dicen una palabra o una frase y simplemente la repetimos. De la misma manera, antes de tener un profesor o de tener algún conocimiento musical, imitamos sonidos que escuchamos, cantando o con nuestro instrumento.
En primer grado aprendemos una palabra, no solo como pronunciarla, sino también las letras individuales que simbolizan esa palabra. Aprendemos a deletrearla y a escribirla. Para complicarlo un poco, aprendemos su significado y como aplicarla en una oración. En nuestras clases empezamos a aprender sobre acordes, escalas y arpegios, que notas tienen, como suenan y como se usan.
Con el secundario, nuevos conocimientos se adicionan para acrecentar nuestro lenguaje. Podemos recordar el análisis sintáctico, lo cual no era muy divertido. Líneas y corchetes apuntando en todas direcciones, por arriba y por debajo de las palabras. Completamente confundidos podíamos pensar: “¿Así que esta es la forma en que se representa el lenguaje intuitivo con que se comunican los seres humanos?, ¿Cómo algo tan complicado y rebuscado puede formar parte de lo que uno habla todos los días?”. Pero a medida que vamos aprendiendo la formula, se va haciendo mas clara, y constantemente vamos agregando palabra tras palabra. De a una vamos incorporando. Algunas provenientes de matemáticas, de historia, de ciencias o de ingles. Nuestro vocabulario va creciendo sin mucho esfuerzo.
Ahora imaginemos el terror que nos daría si el primer día de clase la maestra nos muestra un libro enorme y nos dice: “Acá están las 15.000 palabras que tienen que saber antes de terminar el secundario”. Seguramente saldríamos rajando. Pero por suerte no es así, y vamos aprendiendo un poco cada día. Nuestra comunicación va creciendo de manera natural e intuitiva.
Al aprender de esta forma gradual no podemos recordar cuando aprendimos alguna palabra especifica, por ejemplo tomemos la palabra “aluminio”. ¿Cuándo la aprendimos?, ¿en tercer grado, en quinto?. Lo más probable es que no nos acordemos. A medida que adquirimos nuevas palabras, aparecen sutilmente en nuestros vocabularios, de manera intuitiva y automática.
Imaginemos una forma no tan automática de comunicación. Supongamos que vamos a Rusia y nos aprendimos de memoria cinco palabras que nos tienen que alcanzar para comunicarnos. No les parece que lo que hablemos va a resultar trabado y mecánico?. Es imposible que sea algo expresivo, intuitivo o automático.
Esas cinco palabras van a ser gastadas, abusadas y mal usadas en menos de un minuto, sin mencionar el esfuerzo que nos va a costar combinarlas coherentemente. Ahora, si supiéramos 15.000 palabras en ruso, simplemente nos relajaríamos y hablaríamos. Podríamos improvisar lo que decimos.
Construimos el vocabulario musical en nuestros instrumentos de la misma forma. Lenta y gradualmente vamos incorporando nuevos “licks”. Algunos los leemos, otros los copiamos de los discos o de nuestros amigos. Usamos lo que ya existe, copiamos e imitamos. Ustedes pueden decir: “¿Cómo voy a ser original y tener mi propio estilo si imito a los demás?”, la respuesta seria: “¿Ustedes rechazaron las primeras palabras que les enseñaban sus padres porque querían inventar su propio lenguaje?”. Por supuesto que no. No cuestionamos el nombre de las cosas. Nuestras distintas personalidades se expresan por la forma en que las ordenamos. En música podemos tocar algo que parece completamente nuevo y único, pero en realidad es una combinación de cosas que ya sabíamos. Pueden ser cuatro notas consecutivas que aprendimos hace tres años como parte de una frase que sacamos de un disco. Tocamos esta idea y podemos creer que es algo nuevo, pero en realidad es una reorganización de lo que ya existe.
Veamos otra forma en que podemos expandir nuestro vocabulario. Estamos sentados con un grupo de amigos cuando alguien usa una palabra que llama nuestra atención. No sabemos su significado, pero por el contexto en que se usa podemos intuirlo. Al día siguiente estamos hablando y “zap”, nos sale esa palabra. Una vez que uno ya maneja el lenguaje de la improvisación musical, nos pasa lo mismo. Estamos zapando, sin saber lo que vamos a tocar y las ideas empiezan a fluir. De repente nos encontramos tocando una frase que le oímos al pianista la semana pasada. Hay que tener un buen manejo técnico para poder tocar esta idea que ha estado en nuestro subconsciente, o podemos combinar parte de esta frase con otra que le escuchamos tocar al saxofonista. Las ideas ya existían, pero la forma en que las reordenamos expresan nuestro estilo y personalidad, igual que cuando hablamos.
La improvisación musical es un lenguaje igual que el español, el ingles, el francés o el alemán. Hay que aprenderlo. Eventualmente se va a sentir natural e improvisado, pero debe ser aprendido de la misma forma aparentemente complicada en que aprendemos a hablar. Una palabra por vez (su pronunciación, significado, aplicación). De la misma forma acrecentamos nuestro vocabulario musical, aprendiendo frases, ideas y técnicas, repitiéndolas hasta que se hacen un habito y podemos tocarlas inconscientemente, con o sin nuestros instrumentos.
Repetición. ¿De donde sacamos las ideas?, de los discos, de amigos, de los discos de los amigos, de transcripciones, de otros instrumentos, una frase por vez. Después otra, y otra, y otra. Ese es el proceso en que podemos aprender y expandir el lenguaje de la improvisación.
Les Wise
Extraído de la revista “El Musiquero”, de la columna que escribía el maestro Daniel Pellegrini.
January 17th, 2007 at 4:28 pm
Me ha parecido muy interesante el artículo. Me ha gustado mucho el paralelismo que hace el autor entre el lenguaje verbal y el lenguaje musical. Pero sigo pensando que en la música se dedica muy poco tiempo a la improvisación. Es como si a un niño solo se le pidiese que leyese, pero no se le exigiera que aprendiera a escribir. Yo creo que es importante leer y escribir, y que para aprender a escribir hay que escribir.
January 17th, 2007 at 5:38 pm
Estoy completamente de acuerdo con Pellegrini y su artículo sobre improvisación: se improvisa desde un conocimiento previo.
En el habla, el único que “verdaderamente” improvisó, fue el que al ver una roca, con la música de la onomatopeya, dijo la palabra “piedra” por primera vez.
Shopenhauer, más poético y melómano que yo, decía que la música existió antes que el Universo.
Como pintor, que es de lo que más entiendo, te quiero comentar que a un niño, dibuje lo que dibuje, (dibujos que técnicamente son todos horribles), lo primero que hacen los padres es colgarlos de frigoríficos, oenmarcarlos y enseñárselo a todos sus amigos, como si su hijo fuera un Goya, de lo que la mayoría está muy lejos de ser, ya que es casi desconocida la capacidad de un niño para dibujar bien.
El mismo padre, nunca diría a su hijo de tocar la guitarra a los amigos, si éste no supiese de acordes.
Se sabe que hay muchos niños, (no pasa en la pintura/poesía), geniales músicos.
La observación entre pintura y música, la expongo para que veas mi punto de vista como artista, no para crear un debate entre artes.
En definitiva xord, creo que al seguir el debate, se llega a que el problema está en si hay buenos o malos improvisadores, y buena o mala enseñanza.
Sobre esto último, la enseñanza, es donde creo está la mayoría de desajustes del mundo. Nos enseñan a apreciar valores que nos lleva a tanta banalidad y mal gusto.
En algún artículo mio en Jazzy, escribí sobre el cuadro “el grito” de Munk, que para que pareciera un boceto improvisado, empleó técnicas de leyes de oro, y repitió el cuadro más de 20 veces.
No dejes nunca de improvisar xord, ni de aprender.
Saludos, José.
January 17th, 2007 at 9:13 pm
Muy interesante tu comentario malax, y gracias por alentarme a seguir aprendiendo.
En el foro de tomajazz.com he encontrado un comentario sobre el siguiente artículo, que me ha parecido muy curioso.
http://www.arrakis.es/~wade/QuinceArticle.html
A ver que os parece
January 25th, 2007 at 3:13 pm
improvisa cada día,en todos los aspectos de tu vida. Si quieres cambios en tu vida…no actúes siempre de la misma manera…¡¡¡ improvisa !!!